Dicen que los proyectos siempre tienen un punto de partida, una chispa que los convierte en reales, este proyecto arranca del sonido de unas campanas, de una búsqueda constante, de temer salir volando y de disfrutar cuando lo haces, de intentar no formar parte del bostezo universal, de usar la máscara sólo para bailar, de encontrar lugares que no aparecen en los mapas, de deshacer las noches poco a poco. Continue reading